Sonidos que repican sin parar,
en la solitariedad de mi noche.
Sentado,
contemplando tu rostro que no está
imaginando que desde mi cama vos me contemplás.
Soñando cosas que no ocurren
tratando de sentir tus suspiros que me provocan,
mezclando mi mano en las tuyas
para cocinar algo de ternura.
Estirando el corazón hasta donde tu estás,
para dejar de ahogarme en esta tristeza de no tenerte.
Pisando las baldosas con las fuerzas más inútiles
nervioso porque no llegaste.
También de lluvia
son las gotas que caen de mis ojos
agotados de observar la sábana
que espera desplegarse
cuando te acuestes en ella.
Te veo
comiendo a mi lado,
riendo enamorada,
siguiendo mis palabras.
Y quiebro
en ganas de amarte,
tocarte desnuda
olvidando esta amargura.
Las noches de lluvia son tristes. No soy bueno para soportarlas sin vos. Sin abrazar y contemplar, cerrar los ojos, para besarte, besarte, besarte...
Los cristales inundan las calles un rato y dejan de caer. Empiezan, terminan, empiezan. Y ese martillo, golpea mi corazón tan débil porque no estas.
Sigo aquí, esperando, soñando. Sé que mañana te voy a ver. Lo sé. Pero es tan triste esperarte...
|