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La nueva tierra - Tercera parte
Ernesto...Desde Barcelona

 

Cocinar el dulce le llevo gran parte de la mañana. Tenía la manía de quitarle las pequeñas impurezas que para su sabor, le daban las disminutas semillas de los higos. No olvidaba a su David que cuando niño, le daba todos los gustos. Hasta en lo más mínimo. Como este caso las semillas, tarea rozando lo imposible. Ahh y a no olvidar el gajito de limón que con el dulce perdía su acidés. Y a Virginia le encantaba. Segun ella eran antojos de embarazo..!!

La casa era perfecta. Tenía su patio con naranjos, higos y limones. Maria recogía los mejores frutos de su pequeña huerta. Un poquito para ella, otro para ellos, y un montón, por si acaso algun vecino le pedía. Nadie la llamaba por su nombre. Siempre fue "la esposa de Marcos, o la viuda de Marcos. ¡El Maria, llegó con el tiempo!

Een la casa no habia niños, pero si había pelotas con gajos de colores, muñecas vestidas con ropa que ella misma hacía. La cocina, como todo viernes sabía a "guebecs", polvoreados con azucar. Su especialidad, los "guefilte fish", redondos de "dorado". Todo era quehaceres. No había tiempo en que sus manos descansaran. Cuando lo hacía, buscaba sus agujas. Aun le faltaban unas vueltas a los blancos escarpines!

Su lugar, era frente a la ventana, ahí contemplaba el día, el pasar de las horas. Cada tanto giraba su cabeza. Dos cosas que miraba a cada rato. El viejo piano y el reloj de carrillón, condición que impuso al comprar la casa. Lo sabía su cuñado Isacc, tambien su hijo David. Eran dos símbolos para ella: el piano representaba su amor hacia la musica inculcada por Marcos, y el reloj, era el tiempo que contaba para llegar a ser abuela, su sueño. Por eso la pelota, por eso las muñecas, por eso su tejido. Solo por eso, por llegar a ser "la bobe"!

Maria, tenía la virtud de detener sus años. Su rostro, sus ojos eran casi los mismo que un día vio Marcos. Solo su pelo blanco y ese dolor de pecho delataban el tiempo. Y asi, rescostada en sus sueños, volvió a su Pueblo, a ver a su Marcos, a recordar cuando sus ojos por primera vez lo vieron. Era un joven estudiante, que para pagar estudios, musicalizaba las noches de su Pueblo. No había instrumentos que Marcos no tocara. Sus hábiles manos, su previlegiado oído, arrancaban las mejores melodías. Ella lo supo enseguida. Fue su amor de por vida y más alla de ella! Como olvidar la noche de su boda, como no recordar su "jaseme", su vestido blanco, el velo en el rostro. Aún percibía rozando sus ojos. No quería perder ni un detalle, quería verlo entrar bajo la "jupá" a su amado Marcos. Sabía su altura, sabía de sus brazos. Quería descubrir "la kipá" sobre sus cortos cabellos. Y el "talit", el mismo que luciera en su "bar mitzvá" cayendo en sus hombros. Todo era perfecto, hasta la noche cubierta de estrella se asoció con ellos. Un anciano Rabino les dio la bendicion. Aun recordaba las plegarias, el brazo elevado, la copa de vino, la mano de Marcos tomando la suya y el anillo de oro pujando en su dedo, el sabor del vino y la promesa de compartir la vida. Aún sus oidos oyen la voz del Rabino, la "ketubá" era una larga y sabia lectura. Luego las siete oraciones "sheva berajot" sosteniendo la copa de vino en su segunda mano, el vino de nuevo besando sus labios y la copa en el suelo pisada por Marcos. Con fuerzas, con ganas, como queriendo hacer miles de trozos de vidrio. Era su futuro, los años que vienen, y ese grito a coro de padres y amigos, "mazaltov.. mazaltov", ojalá lo sea, "mazaltov.. mazaltov". Y luego el baile, el beso que no llega subidos a la silla y la alegría inmensa haciendo la ronda. El "scherele" era interminable, sus pies lo sabían. No faltaba nada, la torta de miel, los vinos, los besos y la promesa eterna de amor con su Marcos!

Maria, soñaba, soñaba despierta, una tibia sonrisa dibujaba su rostro cuando de amor hablaba, las manos de Marcos vivian con ella! Pasó mucho tiempo desde aquella boda. El rumor de guerra, la huida del Pueblo, el último abrazo a padres y hermanos. Ese llanto ahogado de rabia, de besos y un decir "quién sabe si vuelvo algun día". El viaje en el barco, un idioma nuevo, una tierra arisca esperando surcos, un árbol, un amigo y esas cuatro chapas haciendo de casa!

Nunca supo donde encontró las fuerzas. Marcos se fue muy temprano, quizás demasiado pronto para enseñarle todo. Como Cantalicio Sosa, ese gran amigo, dejandola sola! Aprendió de todo, muy sola en el campo. Sus manos muy blancas cegaron el trigo. Ordeñó sus vacas, enderezó los postes que aflojó la lluvia. Ensilló caballos, atendió a la yegua que parió un potrillo. Y cuando el cielo golpeaba su techo con rayos y truenos, acunó en su seno a su pequeño hijo, con un canto triste, muy suave, muy suyo. Aún se veía, saltando la cuerda. Era su consuelo, su poca alegría que trajo del Pueblo!

Las cosas cambiaron. Su hijo estudio. Le regalo un diploma con firmas y sellos. Era la alegría de saberlo suyo. Su hijo David, el hijo de Marcos!! Una nueva boda alegro su vida, pero no fue la "jupá" quien cobijó los sueños de David y Virginia. Pero que poco importaba sabiendo que había un amor inmenso igual que con Marcos!

Su campo se lleno de trigo, de ganado nuevo, y una nueva casa la espero en el Pueblo. Ya no estaba Marcos para soñar con ella, ni bailara descalza igual que aquel dia, cuando vino Marcos con su nuevo amigo. Pero tiene un sueño y ojala no tarde, de ser la que cuide a su primer nieto, el de Marcos!

Ya no tengo fuerzas, se dijo aquel día. Ese dolor de pecho se fue agigantando.Sus ojos miraron otra vez el piano, que era igual que mirar a Marcos, y el reloj inquieto marcando las horas no llego a marcar las doce, se quedó en el tiempo. Igual que María. En sus manos mansas quedó un hilo blanco, el del zapatito del nieto de Marcos, aquel dulce de higos, el sabor a "guebecs". Ya no habrá muñecas vestidas con trapos, ni cantos de niñas saltando la cuerda. Los sueños de abuela, de "bobe" quedaron truncados. Ya se fue María igual que su Marcos, y "la nueva tierra" se abrirá de nuevo para recibirlos. Igual aquel día, cuando los dos llegaron con sueños de Europa. Igual que Maria, igual que su Marcos..!!

Un fuerte abrazo.. desde Barcelona..!!

Ernesto!!

 

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