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Maestro

Eugenio Helman (Pocho)


 

Hoy voy a empezar con un trozo que tengo hace años colgado en mi estudio y es nada más ni menos que una Oración a los maestros, que es buena parte de mi vida y que siempre la dedico en la despdida a los recién graduados o en las cenas alusivas y que dedico a Frida Trumper de Gelburt, Juana Rosental de Fridman, Anita Sexer, Eduardo Donnet, la Morá Fisher(primer jardín de infantes, la morá Eva Jarmstz, y el inolvidable moré Jose Draznin.

También a muchos profesores de la Escuela Superior Nacional de Comercio Domingo Silva de Santa Fe y a mi querida Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de Rosario. No incluyo los establecimientos secundarios y terciarios en los que trabajé, pero se puede hacerlo extensivo, sin incluírme. Allí va:

MAESTRO... Precursor de sabios, árido de ignorancias, tu camino poblado de espinas...qué has hecho para merecer desatinos? ...

Tu sendero se aclara, tu mano se rinde y tu boca poblada de romanzas se hace risa en el eco de esa tibia mano, de esa dulce palabra que compensará todas tus horas.

MAESTRO...que tus noches de desvelo, que tus ansias de grandeza recojan en tu aula, en ese, tu pequeño mundo diario, todo el agradecimiento de quienes un día veremos con certeza, y no menos melancolía, todo lo que nos diste y podamos elevar una oración a tu nombre.

No soy el autor, si el recopilador y cada vez que lo leo o escribo, quiero levantar la copa realmente por todo lo que me dieron, todos sin excepción y permitieron que este ninito(yo) malcriado por los abuelos, los padres, los tíos, los vecinos, tomara en serio la misión de transmitir conocimientos y convertirme en un hombre de verdad.

Piensen lo que les remito, y dediquen un poco a pensar, en los días con lluvia, con frío o con sol, nos enseñaron a leer, las cuatro operaciones fundamentales, la historia del hombre, amar nuestro país y convertirnos en seres que viven dignamente su vida.

Vayamos ahora a la Biblioteca Baron Hirsch y también a la Srta.Satzman cuyos mejores libros nos recordaba. Las novelas de Salgari y de Verne, las devoré en la primaria, ya en la secundaria me interesé por César Duayen, Manuel Gálvez, el Martín Fierro que leí tambien en italiano: "In comincio qui a cantare pizzicando la mandola. el huomo qui lo consola una pena strordinaria con il cantar se consola". Qué les parece?No valdría la pena releer, como suena en otros idiomas, esta hermosa descripción de la vida paisana en nuestra tierra?

Más tarde y para rendir tan luego Sociología me leí la obra de Mitre, me refiro el tomo de San Marín y el de Belgrano, pero el exámen versó sobre La Hora Veinticinco de Virgil Gorghiu que era el "must" de la época.

Nunca acabaré de agradecer todo lo que me enseñaron, las puertas que me abrieron al conocimiento, incluso en materias que en pricipio no me agradaban, pero luego concatenadas, me permtieron entender las Economías que tuve que estudiar, especialmente el curso de especialización que era muy dufícil puesto que abarcaba temas de Micro y Macroeconomía.

Bien dejo de hablar de libros, pero cuento que con mis compañeros de secundario nos reunimos(los que quedamos) todos los años a cenar alternativamente en Santa Fe, Rosario o Buenos Aires, para recordar, repetir y reir de las mismas anecdotas.

Corto aquí, porque tengo que preparar una clase para el lunes dado que comenzamos las clases y aconsejo leer, leer, pués nos hace comprender muchas cosas. Un abrazo cordial par los que conozco y para los qu no conozco también.

EUGENIO(Pocho)

 

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