"El primer año es el difícil: los demás, son imposibles." - Isidoro Loi
"No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato." - Proverbio Escocés
"Cuando una pareja de recién casados sonríe, todo el mundo sabe
por
qué.
Cuando una pareja de diez años de casados sonríe, todo el mundo
se
pregunta por qué." - Anónimo
"El amor es ciego, pero el matrimonio le devuelve la vista." -
Refrán Normando del S XVI
"Cuando un hombre le abre la puerta del auto a su esposa, usted
puede estar seguro de una cosa: o el auto es nuevo, o la esposa
es nueva." - Anónimo
"Casarse por segunda vez es el triunfo de la esperanza sobre la
experiencia." -
Samuel Johnson
En la antigüedad, las religiones violentas hacían sacrificios
ante el altar. Actualmente esa costumbre perdura." - Helen Rowland
"Sigo enamorado de la misma mujer desde hace 40 años... si mi esposa se entera, me mata." - Henny Youngman
"Los solteros deberían pagar más impuestos; no es justo que
algunos
hombres sean más felices que otros." - Oscar Wilde
Salomónico:
Y ya que hablamos de matrimonios, esta es una simpática historia de Aurlelio Bujaldón.
En cierta ciudad hay dos familias que quieren casar a las hijas;
pero
no hay chicos adecuados en el pueblo, así que deciden unirse para
buscarlos por los pueblos de los alrededores.
Encuentran dos excelentes partidos, y los invitan a que vayan a
conocer el pueblo, pero resulta que uno de ellos se arrepiente por
el camino, y sólo uno de ellos llega al pueblo.
El muchacho es una verdadera joyita, conoce y trata a las chicas de
ambas parejas y, en el ardor de su juventud quizás les promete amor
a las dos al mismo tiempo.
Lo cierto es que se produce un escándalo terrible entre las familias
hasta que, finalmente, deciden convocar al Juez del Pueblo para que
medie en el asunto.
El Juez habla con el muchacho, con las chicas, con las familias y se
da cuenta que será difícil resolver el embrollo por lo que decide
usar
el viejo truco del Rey Salomón.
Convocadas todas las partes, el Juez con toda la solemnidad posible
indica su solución:
- Lo que haremos es muy simple: partiremos al chico por la mitad, y le daremos un trozo a cada familia para que no hayan discusiones.
Entonces, la madre de una de las novias dice:
- No, por favor, pobre muchacho, como le van a hacer eso!!!
Pero la segunda madre dice:
- ¡Eso, eso, que lo partan, que lo descuarticen!
Entonces, el juez mira a la segunda madre y decide:
-
El chico se casa con su hija, ¡Usted es la verdadera suegra!