El señor que tratarre´de describir era sordo si mal no recuerdo, pero amasaba el "coilich" como un manjar especial y para Pesaj era el proveedor de matze(pan ázimo), envuelto primorosamente y que pronto se acababa.
Era tremendamente sordo, pero de muy buen carácter, lo que no resultaba molesto repreguntarle y para los chicos, siempre antes de Pesaj, nos festejaba con alguna masita de su producción. Ignoro su verdadero nombre.
Der toiber rimer, era otro personaje, que mientras arreglaba todo lo que se solicitaba arreglar,. cantaba canciones de su país natal, lo que era interesante escuchar por la mixtura que significaba escucharle cantar cacniones de la colectividad en un genuino ruso y que le agradaban los niños que se paraban a escucharlo.
En cuanto a las fiestas patrias, nos despertabamos con las bombas de estruendo que disparaban alrededor de las 6 de la mañana y al anochecer, que nos indicaba el sol del 25 de mayo y la independencia.Este último vocablo, indicaba una libertad conseguida lejos de su lugar de origen, pero la gente, se sentía absolutamente libre, en un país nuevo, entre buernos amigos, siguiendo las costumbres de sus ancestros. Solía haber también representaciones teatrales en la Kadima y carreras de sortija frente a la Biblioteca Baron Hirsch. donde los jinetes pasaban raudamente en sus briosos caballos para sacar un anillo encastado en el alto de tres grandes postes, cual si fuera el arco de una cancha de foot-ball. Para los chicos había reparto de caramelos(de la fábrida de Jarmatz) y todos salíamos con las escarapelas grandes aligual de los mayores, porqu la palabra independencia o libertad, sonaban a gloria para aquellos que provenían de países donde todo se les prohibía.
Realmente, me gusta relatar todo esto, pero estos recuerdos me emocionan de tal manera que me hacen sentir un chico otra vez. Mis recuerdos se acumulan, con los bollos de manteca que hacía en un horno de barro mi abuela Eva Helman o las novelas por tiras,que aparecían en el Iddishe TYzaitung o en Di Presse, que eran mis obligaciones vespertinas para con las abuelas. stuvew muy enmocionado por una en especial"tzvishn Roim un Irushalaim"(Ente Roma y Jerusalen, que narraba la epopeya romana y los sufrimientos judíos, combinados)
A veces ne pregunto, siguiendo el tenor de las novelas actuales, ¿no habría genuino amor en aquella época? Podía la gente ser tan malvada en su afán de conquistar terrenos y gente a las que esclavizaba? Si me preguntaran, si esta novelesca TRADICIÓN, me sirvieron en mi época de estudiante secundario y/o universitario, la respuesta es positiva, dado que narraban la verdadera historia, que genuinos historiadores como el Dr.Julio MArc en la Universidad y José Carmelo Busaniche en la escuela en Santa Fe, siempre contaban como había sido el poderío de la gran Roma. Bien, dejo con las anécdotas por hoy y como siempre saludos a los coterráneos, los conozco o no.
EUGENIO(Pocho)